El mercado internacional de trigo transita por un escenario de constante inestabilidad. Las cotizaciones en la Bolsa de Comercio de Chicago (CBOT) se han visto afectadas por una combinación de tensiones geopolíticas, distorsiones en el mercado de fertilizantes y contingencias climáticas que derivaron en una de las peores campañas de trigo en Estados Unidos en más de medio siglo. A continuación, se analizan en detalle los principales factores que explican este comportamiento.

El Conflicto Rusia-Ucrania
Si bien el conflicto bélico iniciado en 2022 entre Rusia y Ucrania no es una novedad, la tensión se ha intensificado en las últimas semanas. El seguimiento de esta disputa sigue siendo clave para prever el impacto en la oferta global de granos.
En conjunto, ambos países representan aproximadamente el 15% de la producción mundial de trigo. En campañas normales, Ucrania aporta más de 20 millones de toneladas (MTn), mientras que la producción de Rusia suele rozar las 90 MTn. Cualquier disrupción en la logística o en el volumen cosechado en esta región reactiva inmediatamente la incertidumbre sobre el suministro mundial.
Insumos y Costos de Producción
El mercado de insumos agrícolas también ha experimentado severas fluctuaciones, encareciendo los costos de producción e impulsando de forma indirecta las cotizaciones internacionales del cereal.
- Nitrogenados (Urea): Las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz impactaron de lleno en el mercado de la urea, insumo clave cuya elaboración depende fuertemente del gas natural. Al ser Ormuz un paso crítico para el transporte global de hidrocarburos, la amenaza constante de bloqueos y ataques generó temores sobre el abastecimiento energético. Aunque las cotizaciones de la urea registraron picos pronunciados durante el momento más crítico del conflicto, actualmente han retrocedido a niveles inferiores a dichos máximos.
- Fosfatados (MAP): Los precios de los fertilizantes fosfatados responden a una dinámica distinta. En este caso, el principal factor de sostén para las cotizaciones altas radica en las restricciones a las cuotas de exportación impuestas por China, uno de los mayores proveedores globales de Fosfato Monoamónico (MAP).


La situación en Estados Unidos
En el ámbito productivo norteamericano, la campaña actual de trigo de invierno se perfila como una de las peores de los últimos 54 años en términos de volumen. Este escenario responde tanto a rendimientos marcadamente ajustados por la sequía en las principales zonas productivas, como a una menor superficie sembrada en comparación con ciclos anteriores.

No obstante, el avance de la cosecha de invierno ha comenzado a imponer un techo a los aumentos de precios. En paralelo, la siembra del trigo de primavera avanza a buen ritmo y bajo condiciones sustancialmente mejores; aunque cabe destacar que el volumen histórico que aporta el trigo de primavera es considerablemente menor al de invierno, por lo que su capacidad para compensar las pérdidas previas sigue siendo limitada.
¿Y entonces?
El mercado global de trigo se encuentra atravesando un delicado equilibrio entre fuerzas alcistas y bajistas. Por un lado, la persistente incertidumbre geopolítica en el Mar Negro, el elevado costo relativo de los fertilizantes y los recortes en la producción norteamericana ejercen una constante presión al alza. Por otro lado, la entrada paulatina de la cosecha de invierno en EE. UU. y el buen progreso de la siembra de primavera actúan como amortiguadores momentáneos de las subas. De cara a las próximas semanas, la evolución del clima en el hemisferio norte y la estabilidad en las rutas logísticas internacionales serán determinantes para definir el rumbo definitivo de las cotizaciones en Chicago.







