El 10 de febrero, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó su informe mensual de estimaciones de oferta y demanda (WASDE). Los mercados agrícolas aguardaban el reporte con relativa tranquilidad, ya que en la previa, los analistas no anticipaban ajustes significativos, a diferencia de lo ocurrido el mes pasado. Finalmente, los datos no aportaron sorpresas y el mercado de Chicago (CBOT) cerró en línea con la tendencia que venía mostrando por la mañana, sin movimientos abruptos tras la publicación.

El maíz se llevo la atención
El cereal fue el que reporto los mayores ajustes. En el mundo hubo correcciones: los stocks finales mundiales y la producción fueron revisados a la baja. El resto de las proyecciones fueron ajustadas al alza.
Estados Unidos también tuvo sus ajustes, se dio en las estimaciones de exportación, que venían adelantadas, esta suba impactó en un recorte de los stocks finales del país. El país norteamericano finalizaría la campaña con un remanente de 54 millones de toneladas y un ratio stock/consumo en 13%, reflejando niveles holgados.
Con respecto al informe de enero, el USDA no mostró variaciones en ninguna de sus proyecciones de los países sudamericanos Brasil y Argentina. La producción esta en 131 mill. de tn. y 53 mill. de tn. respectivamente.
Sin sorpresas para trigo y soja, la oleaginosa refuerza buena campaña sudamericana.
La soja y el trigo quedaron un poco más en segundo plano, las hojas de balance de estos productos no trajeron grandes modificaciones ni sorpresas.
En la soja se destaca Brasil, el país ya anticipaba una buena producción para esta campaña, pero según estimaciones del USDA, la producción alcanzaría los 180 mill. de tn., lo que implica un incremento de 2 mill. de tn. respecto al dato de enero. Paraguay también registró un ajuste al alza, aunque más moderado, con una suba de 0,5 mill. de tn.
A nivel global, la producción se corrigió al alza hasta los 428 mill. de tn., mientras que los stocks finales mundiales también mostraron variaciones positivas respecto al informe previo.
En cuanto al trigo, el informe mostró ajustes a nivel local: las exportaciones se incrementaron en 2 mill. de tn., que derivó en un recorte equivalente en los stocks finales.
A nivel mundial, también se observó un ajuste a la baja en la producción. Para febrero, el organismo estimó un volumen global de 841 mill. de tn., con un leve recorte en los stocks finales , que se posicionan en 277 mill. de tn., y una corrección al alza en el consumo doméstico.
Conclusión
En líneas generales, el maíz se llevó la atención del informe aunque sin cambios significativos en las estimaciones. De cara al próximo reporte, será clave monitorear la dinámica de las exportaciones estadounidenses y la evolución de las condiciones climáticas, tanto en Estados Unidos como en la región sudamericana. Estos factores podrían empezar a marcar el tono de los próximos ajustes y anticipar eventuales cambios en las hojas de balances.







